martes, 10 de junio de 2014

FAU - 5 de Junio - Centro de Santiago (Galerias, Santa Lucía, Barrio París-Londres, Juegos Diana)


ATENCIÓN.... Entrada un poco larga 

aún así para poder relatar todo

es un poco breve
Era un día frío pero en la plaza de armas llegaba el sol, esperábamos reunirnos con el  grupo que venía de la FAU, por mientras entramos a la siempre Tétrica Catedral de Santiago, actualmente su fachada esta en reparación, pero por dentro sigue teniendo ese aire lúgubre  y solitario que para mi siempre ha tenido.


Cuando el grupo se une comenzamos a caminar; en un inicio nos dirigimos por la calle catedral, hasta la calle Bandera, y entramos  la Galería Bandera Centro, una galería con forma de caracol en la cuál a mi parecer el único local nacional es una Óptica que lleva años en ese lugar, el resto de la galería son locales comerciales extranjeros principalmente peruanos, pero a medida que íbamos subiendo en la parte más alta los locales tienen banderitas colombianas, es bastante curioso lo que sucede en estos lugares, por que uno se siente un extranjero dentro de ellos, pero a la vez las dinámicas que se observan son dignas de ser estudiadas.

Luego de ello nos dirigimos a la esquina de Catedral con 21 de Mayo, allí ingresamos a la galería ubicada en ese sector, es curioso, pero para mi por años esa había sido la galería donde venden ropa de Guagua. Durante el recorrido nos acompaño Tómas Rojas,  quién nos indico que la Galería se llama Pasaje Plaza de Armas, bajamos al subterraneo donde se encuentra el Cine Nilo, un cine porno ubicado en la galería,  en ese lugar esta el mural de Nemesio Antúnez llamado Terremoto, fue bastante complicado estar ahí, primero no nos querían decir nada del mural, luego no nos permitían sacar foto, finalmente el dueño/administrador, nos mostró algunos documentos de cuando fue declarado Monumento Nacional el año 2011.


Luego de ello nos dirigimos al Portal Presidente Bulnes, donde vimos los vestigios e imaginamos  el techo de una antigua galería, luego entramos a la Galería presidente y la Galería Santiago. Avanzamos hasta San Antonio, en el camino habíamos perdido algunos del grupo, sin ninguna posibilidad de contactarlos tuvimos que devolvernos  hasta encontrarlos, después de eso entramos al Lider Express que se ubica  en San Antonio entre Merced y Huerfanos, subimos al segundo piso del supermercado para ver lo único que quedaba del antiguo Teatro Vitoria... ese espacio en el cielo del supermercado... nos llamo puntualmente la atención que las personas que andaban comprando no prestaban mayor atención en levantar la vista y observar lo que hay en el techo... Parece que las personas no estamos acostumbradas a mirar hacia arriba.... 




Luego interiormente pasamos a la Galería España a través de ella salimos a la calle, en donde me perdí del grupo por quedarme pegada mirando como esta en plena demolición la Galería Imperio O.o! creo que no la están demoliento completa, pero quede un poco en shock al verlo, por suerte el grupo se devolvió y nos encontramos nuevamente. 



Caminamos hacia Huerfanos con San Antonio en esa esquina nos encontramos con la Galería Presidente Juan Esteban Montero, ahí nuevamente vimos el abandono de los Monumentos Nacionales en Chile a causa de leyes y políticas pública mal diseñadas. Dentro de la Galería se encuentra otro mural de Nemesio Antúnez; el Mural Quinchamalí, el cuál encontramos en un evidente deterioro, sin ni siquiera una placa que indique de lo que se trata, también dentro de la galería hay una especie de "alfombra" de mosaicos con figuras que están asociadas al mural, por que lo pudimos notar estas parecen tener una secuencia. 




Seguimos nuestro camino, entramos a la Galería de la Merced, esta galería en su parte posterior se puede ver el patio de la iglesia de la Merced, se siente una atmósfera distinta estar ahí, no es un lugar solitario, pero si muy tranquilo, en la galería es posible encontrar varías librerías lo que a mi punto de vista le da un aire intelectual, ya habíamos salido del ajetreo del centro de Santiago, pero seguíamos en él.

Caminamos al Cerro Santa Lucía, paramos en el ascensor, donde Ignacio nos contó un poco de la historia ya conocida del Cerro, caminamos por la orilla del cerro hasta la alameda y volvimos al ajetreo de la ciudad, la alameda y todo su tráfico, los grandes grupos de personas esperando la luz verde del semaforo, y bueno la gente que cree que somos turistas caminando en grupo, pero esto  no duro mucho, por lo que  llegamos a la Iglesia de San Francisco, y nos introducimos en la calle Londres, donde al poco andar ya no se siente el ajetreo de la Alameda y junto con ello aparecen  los adoquines con nombres y fechas, una intervención que nos hace mirar el suelo, una doble intención de aquel que se le  ocurrió esa intervención  ya que mientras nosotros caminamos y leemos los adoquines, estamos teniendo la misma visión que tuvieron aquellos que pasaron por   Londres 38.

Seguimos andando por la ciudad, caminamos por Arturo Pratt hacia el sur,  pasamos por fuera del Mall Chino, para luego introducirnos en una especie de submundo dentro de la ciudad, entramos en un pasillo ruidoso y desordenado y  lleno de imprentas, habían gigantografías, tarjetas, boletas, libros, papeles, etc.  sonara curioso pero me dio la sensación que cualquier cosa imprimible estaba en ese lugar, quizas en parte por mi ignorancia frente al tema, entramos a este lugar por Arturo Pratt y salimos por San Diego, al salir pensé: Claro san Diego es sinónimo de Libros, usado o nuevos, pero ¿Alguien se pregunta donde esta el lugar físico donde se imprimen los libros?, quizas no es el lugar por donde pasamos, pero quizas tenga alguna relación.


Avanzamos al sur por San Diego, hasta llegar a los JUEGOS DIANA! donde pudimos entrar algo apitutados por Ignacio, es increíble ver como los Juegos Diana han quedado ahí como congelados en el tiempo, tienen algunos juegos nuevos, pero el resto sigue siendo los mismos que en mi infancia,  que ya eran antiguos en esa fecha, los Flipper, los vídeo juegos, los caballitos, la rueda de la fortuna, el barco pirata, están detenido en el tiempo y se sigue usando, siguen activos que es lo más increíble.

Ingresamos a la parte posterior, que no es utilizada,  hay juegos en des huso y es posible ver la Iglesia de los Sacramentinos,  subimos al segundo piso, mientras nos contaban parte del proyecto para remodelar la azotea del lugar. 

Este fue el último lugar de la caminata, la cuál fue muy variada en cuanto a los lugares por los que pasamos, finalmente cada uno siguió su camino y a nosotras nos quedaba un largo camino caminando hacia la FAU.

MARILÚ MANSILLA POLANCO
Geografía

UTEM / 4 JUNIO / BARRIO HUEMUL




Con fecha  4 de junio, Santiago deslumbra su corrillera blanca y nítida, tras dejar caer unas gotas de agua, “lluvia”, en la capital metropolitana. Nos juntamos como es de costumbre en la casona con un objetivo claro; llegar al barrio Huemul.

En la calle san Ignacio tomamos la micro 115, para bajarnos en la cercanía de la población La Victoria, donde habíamos quedado en la camina anterior. Exactamente nos bajamos en  Isabel Riquelme con Bascuñán guerrero. Al caminar unos pasos, nuevamente pasamos  por el  Zajón de la Aguada, caudal que lo hemos encontrado en más de una ocasión, el paisaje  toma protagonismo, cielo despejado, cordillera majestuosa y unas cuantas nubes asomándose.

Luego de cruzar el Zajón, descubrimos un parque de escala barrial, acogedor y tranquilo, sin embargo este lugar guarda una historia; las familias de la Población La Victoria son proveniente del “cordón de la miseria” ubicado en el borde del zajón la aguada, terrenos que fueron incendiados y posteriormente convertido en un parque llamado centenario.

Acercándonos al final de este parque podemos ver por una parte una muralla infinita, de dimensiones poco normales a escala humana, este “edificio” era la penitenciaria, muralla maciza, gruesa y alta, con alambre púa, símbolo de autoridad y prohibición. Y por otra parte una toma de terreno, a simple vista parecía un campamento en el olvido. Dos veredas, dos contrastes, dos realidad. ¿Cuál es el costo de la libertad humana?

Continuando, la calle nos lleva a su final y al encuentro con la autopista central y el centro de “justicia” edificio que no pasa desapercibido, en el entorno, su presencia se hace notar en el lugar. Entramos, observamos y nos fuimos.

Cruzando la autopista llegamos a otro mundo, mucho más familiar, nos reunimos entorno a una plaza, llamada Huemul I. Este barrio fue obra del arquitecto Ricardo Larraín Bravo, barrio pensado en los obreros y funcionarios del lugar. En 1906 se creó la ley habitaciones obreras, que intenta generar mejor condiciones de vida para estrato social bajo.

Recorrimos Huemul I y vimos un conjunto de bloc que correspondían a Huemul II, sin pensarlo mucho decidimos entrar y conocerlo, mucha relación no existe entre estos dos, ya que huemul I propone una vida de barrio a escala muy acotada, una “ciudad satélite obrera” reconocible y recorrible por todos, en cambio Huemul II se opone a lo último, dando la espalda a la calle e interiorizando  proponiendo un sistema más seguro y con control de entrada.

Finalmente  volvimos a recorrer las pocas cuadras que cobijan este barrio, para poder observar el estilo pintoresco que destacan las construcciones. Encontrándonos con la casa de Gabriela mistral y al frente un ex convento, tomado por personas, que arriendan pieza, subdividiendo el interior, por autoconstrucción.
Es así como el recorrido de este día llega a su fin, conociendo realidades de habitación, sobrevivencia autoconstrucción. Saliendo de este exconvento, caminamos llegando a San Diego. El grupo se diluye.

Fin.
Paula Andrea Mayorga Gallardo

viernes, 30 de mayo de 2014

CAMINATA SABADO 31 MAYO CENTRO-PERIFERIA




Este Sábado 31 y dentro del marco de la investigación que hemos llamado Territorios Cruzados, los invitamos a realizar una práctica anacrónica: Caminar. Donde los puntos de inicio y de llegada no serán tan importantes como lo que pasará entremedio. La invitación es a pasear sin un objetivo claro, deambular, derivar, atreverse a entrar en la otra ciudad, en aquella que ignoramos, andar por los lugares olvidados, borrados de la memoria colectiva, donde se mezcla lo urbano con lo rural, donde conviven diferentes modos de habitar y relaciones en público que están lejos de los espacios públicos tradicionales. 

Nos encontraremos en el frontis de la Catedral a las 11.00 en punto para realizar una caminata desde el centro a la periferia. Desde la Catedral al Aeropuerto de Santiago, Los invitamos a andar por el río, a mirar y conocer la ciudad desde otro lugar.

Nos vemos!  

martes, 27 de mayo de 2014

UTEM , 23 de abril, Puente Intergaláctico



La travesía comienza donde muchas veces ya había comenzado, mismo lugar, mismo transporte, algunas luces verdes y unos buenos días dan pie a la aventura. Murmullos varios se escuchaban en el ambiente, ¿hacía donde vamos? Esta micro va rápido, ¿será seguro que la micro cruce este antiguo puente de madera?, volvemos a un camino asfaltado y una mano nos señala que es tiempo de descender, mas fue una parada en falso, no era nuestro destino, seguimos unos 200 metros, ahora la señal si es correcta. Algunos de los asistentes al safari han quedado rezagados, no sabemos de ellos, quizás han sido presa de algún animal, quizás han caído en alguna trampa del asfaltoso Santiago. El tiempo corre y no podemos esperar, confiamos en que nos alcanzarán en algún punto.

Bordeamos lo que parece ser una instalación militar, grandes edificaciones capaces de albergar unos cuantos elefantes se presentan en el paisaje, la más particular es una torre que parece ser el centro de vigilancia central, el panóptico, sugiere mucho el recordar ese extraño ojo de fuego de las tierras medias que ya muchos no visitan, Saurón la torre. Particular es su diseño, al parecer está hecho en base a cajitas, nadie sabe que tienen dentro. Seguimos mirando por pequeñas grietas en la muralla, grietas que nos dicen que esta zona aunque militar puede ser penetrada igual, de repente los muros desaparecen, es un gran pasadizo, puede ser una trampa, decidimos tomar el riesgo. 

El desierto era voraz, espejismos jugaban con nuestra mente durante mucho tiempo, la estepa no terminaba, el verde de repente hacía su aparición, pero decidimos no creer, el sol y el calor no jugarían con nuestras mentes de esa forma, pero para nuestra fortuna esta vez era real. Corrimos hacia él, cuando sorpresivamente unxs extranjerxs hicieron su aparición, nos contaron historias de fama, fortuna, nos ofrecieron el mundo y la nada, la dicha y el dolor, la vida eterna, a cambio de un simple contrato donde cedíamos nuestra voluntad. Algunos dudaron, otros rechazaron, finalmente nadie aceptó y ofrecieron su conocimiento a cambio de unas hierbas verdes que alguien portaba entre sus ropas. Nos contaron como estas tierras solían ser visitadas por espectaculares aviones provenientes de Marte, Venus y las infinitas pistas de aterrizaje de Saturno, que los militares guardaban marcianos y secretos en los hangares y bajo tierra, que luego de algunas disputas territoriales la muerte se hizo presente llevándose muchas almas y el territorio quedó desierto, antes de morir, el último hechicero echó una maldición y nunca más se vio una máquina voladora de aquellas, se perdió contacto con otros planetas y el puente de arcoíris fue cortado y destruido.

Analizando, comprendiendo y digiriendo las historias de lxs extranjerxs de pronto nos vimos caminando hacia los hangares principales y una casa abandonada, múltiples manuales de “Fabrica tu propia máquina voladora” yacían en los estantes y suelo, material impresionante pero que nadie de nosotros y nosotras supo comprender. La casita presentaba un deterioro notable, un segundo piso para gente no superior a 1,50 m nos llenaba de curiosidad, pero la estructura parecía ser el almuerzo de termitas y por seguridad decidimos seguir nuestro camino. Al continuar fuimos atacados por alguna especie de hombres invisibles, botellas de vidrio, grandes y pequeñas, caían del cielo y rompían en nuestros pies, al parecer no corríamos peligro, pero alguien no quería que estuviéramos ahí. Nos armamos de valor y nos encontramos con muchas cosas divertidas, al parecer un circo había estado en el lugar y habían dejado sus implementos tirados, balones, grandes tubos semejantes a los barriles de payasos y algunos gorros fueron diversión por un buen lapso de la incursión. Los balones aparecían por todos lados, al parecer era restos de la gran batalla de los balones, un periodo de la sangrienta guerra territorial. Los balones nos guiaron hasta lo que parecía ser un lago, la vida se había alejado de estas aguas, peces muertos flotaban en la superficie. Una barcaza pirata anclada en la esquina nos hacía una invitación a navegar por el lago, algunos subieron pero bajaron al instante pues el lago era muy profundo y la barcaza no era capaz de mantener la dirección, al parecer aún no estaba terminada. Avanzamos y vimos el puerto, antes lleno de comerciantes, ahora vacío. Fue lugar de avistamiento de la isla anaranjada, un punto de descanso, al irnos fue lugar de un reencuentro amoroso, decidimos dar intimidad y nos fuimos del lugar.

La estepa volvía a hacerse del paisaje, y montones de juguetes y cosas varías se sumaban a nuestra visión, de repente Sir Diego encuentra lo que parecía ser una cueva vertical, un agujero azul, el lugar de destino del agujero era incierto, luego recordamos las historias, quizás es donde los militares guardaron los marcianos capturados. Sir Diego y Frodo el hobbit, descendieron a la cueva llena de agua, la oscuridad era el panorama dentro de la cueva y parecía no verse un destino claro. Ninguna criatura se avistaba, en ciertos lugares el agua tomaba colores verdosos y café, decidieron abstenerse de sus ganas y volvieron a la superficie, el oxigeno se hacía escaso igualmente. Apuramos nuestro tranco en busca de nuestros compañeros de expedición, casi al alcanzarlos dos niñas nos llaman: Holaaa, holaaaa, ayuda!, eran Marta y Patricia, dos niñas pequeñas perdidas de sus casas. Nos contaron que eran de un pueblo cercano, que buscaban a su perro y de pronto ya no sabían dónde estaban, les dijimos que nos acompañaran, las ayudaríamos a encontrar su hogar, pero primero debíamos sumarnos a nuestros compañeros. Encontramos una mochila estilo canguro, y dejamos ahí a las niñas. Encontramos a los demás justo frente al gran hoyo, una faena minera y cantera abandonada hace tiempo, un poco tóxica y por algunos recovecos el grisú hacía aparición, peligros de explosión nos hicieron abandonar rápidamente el lugar, el sol parecía no terminar nunca, no teníamos noción de horas, solo nos quedaba caminar. Unos cuántos kilómetros más, las niñas despiertan y nos señalan que esas son sus pisadas, Pillín decían las pisadas, al comparar con las suelas de sus zapatos decidimos seguir sus huellas, al poco tiempo estábamos en su pueblo, el pasto volvía a aparecer, su casa era un restaurant, corrieron a la cocina y encontraron a su padre, nosotros nos tiramos en el pasto por un merecido descanso. El reabastecimiento marcó el final de nuestra expedición, los padres de Marta y Patricia nos señalan el lugar donde el transporte más próximo nos llevaba a la región continua, las despedidas correspondientes y recobramos nuestro camino. La parada parecía ser una champiñón, su estructura parecía servir para protegerse de la lluvia, a los minutos una oruga hace aparición, finalmente la abordamos y nos alejamos de aquellas tierras que alguna vez fueron el nexo entre la tierra y el espacio.

domingo, 25 de mayo de 2014

UTEM / 14 Mayo / La Victoria

Muy bien… Imagina esto si quieres.


          Salimos de la casona como de costumbre, después de unas entretenidísimas clases*, nos dispusimos a tomar la micro, tomamos la maquina del misterio, nadie tomo mucha atención al recorrido, y nos bajamos? NOS BAJAMOS!, y si, nos bajamos.

Pasamos cerca del único parque de Pedro Aguirre Cerda (no recuerdo el nombre), donde habíamos estado conversando la semana pasada y caminamos, hasta que decidimos separarnos para entrar a la temida población, La Victoria, piolamente. La meta? Llegar a la casa del fallecido André Yarlán.
Entonces varios de nosotros en grupos entramos a la población, tuve la agradable compañía de Donoso jaja. Las señoras sentadas afuera de su casa tejiendo o los tipos parados en las esquinas y saludando a los amigos que pasaban era común y  me sentí un extranjero muy rápidamente. Y a pesar de que nos hayamos separado, todos llegamos a la feria del lugar, y nos fuimos por ella hasta que termino, preguntamos donde quedaba la casa y llegamos rápidamente.

No era una competencia, pero igual llegamos primero. No hubo ninguna recompensa, porque la casa nombrada estaba cerrada, pero de la nada llego Iris, autóctona del lugar y nos invito a su casa, nos  dio unos cojines para sentarnos en el suelo y nos relato un poco de la historia de la población (porque estoy seguro que la historia de la Victoria era mucho más que unos 20 minutos de relato), súper entretenido todo. Iris se despidió y ya no estábamos más en la casa. Dejamos la caminata del día hasta ahí y nos fuimos a tomar la micro de regreso, pero no sin antes comprar aceitunas y ensaladas para el caminoJ.

*Léase con la respectiva Ironía.

Por favor cree lo que acabo de decir...
                                                      Por Pablo Mora Salazar.

domingo, 4 de mayo de 2014

UTEM / 30 Abril / Explorando la ciudad Ajena.




El nombre de la calle del inicio especifico o continuación de la caminata del día 30 de Abril, no lo recuerdo, porque simplemente, creo que es irrelevante, no obstante si logro ejemplificar mi relato dando como punto de inicio  el hito urbano de movilidad existente en el sector denominada Autopista Central, Avanzando en dirección hacia el oriente cercanos creo a la calle ovalle, Nos introducimos en un Mundo asombroso que te atrapa, el mundo de las “ ferias libres”, desde ahí  perdimos la noción de la dimensión tiempo-espacio, maravillados por la diversidad y especificación del tipo de comercio que ahí se establece, siempre me han asombrado con la intensidad que se da la apropiación del espacio público en estas instancias aunque sea una vez por semana, con una tradición que fomenta las identidades de los barrios, siendo la instancia de mayor frecuencia de relaciones personales. De la cual fuimos afortunados percibir, Creo que llego un minuto en el cual  necesitamos ser rescatados…

Tomando un rumbo sur-oriente,  avanzamos por poblaciones y villas en las cuales las personas residentes te observan detalladamente con extrañeza,  y me comienzo a cuestionar cual es la línea  entre la invasión y una incursión en sectores relegados, segregados, o marginados por la sociedad, ¿cómo no hacerlos sentir como el elemento de exploración?, a la hora de abordarlos con preguntas, Si ya muchos de ellos se sienten foráneos dentro de esta ciudad, como para remarcarles que nunca has estado ahí ,que  nunca un equipamiento de interés de ese lugar te ha llevado, ni siquiera a cruzar en algún medio de transporte por la calle donde toma la micro aquel o aquella señora para viajar 1 hora hacia su trabajo, Como no recordarle lo que significa decir donde viven al momento de una entrevista de trabajo por el juicio “Social” que se ejerce sobre ciertas poblaciones o comunas de una Ciudad prejuiciosa. Sin duda que el caminar , el explorar, y las frases como “ Perder tiempo para ganar espacio” nos hablan de una experiencia única para comprender el desarrollo urbano  de la ciudad, de sitios de interés etc. Mi juicio no está en el Dogma de esta “ disciplina” planteada,  si no  en el modelo de ciudad la cual estamos recorriendo mediante la exploración, y el tipo de sociedad a la cual nos enfrentamos hoy día, ya que para sensibilizarnos con las problemáticas reales, sociales, políticas y económicas que se manifiestan a través del urbanismo en la ciudad, o viceversa según en caso de desencadenamiento,  hace falta ser cautelosos, detenerse y pensar en el habitante y ser capaz de asimilar  el sacrificio con el que se vive en un sistema sobre acelerado, como son dejados un lado y abandonados sectores con gran potencial, en manos de especulaciones inmobiliarias inescrupulosas.

Hago referencia al gran potencial, en la ilusión frustrada de rehabilitación del proyecto de un hospital  como lo era “ Elefante Blanco”  propuesto por Salvador Allende, paralizado en la dictadura,  ( cercano a la Avenida Departamental / Calle Club Hípico), Actual centro empresarial en construcción.  Lo necesario que era como equipamiento Urbano de Salud en un sector con gran densidad población, con una superficie etaria de adultos mayores ascendente, y como aun los organismos pertinentes no son capaces de definir verdaderas políticas sobre las principales falencias que presentan sectores como el explorado. ¿ Sera que que viven en una ciudad Ajena?.



Ignacio Toro/ C. 30 de Abril / UTEM.

martes, 29 de abril de 2014

FAU/ 24 de Abril / Hipódromo-Cerro Blanco


                El día 24 de abril la junta fue a las 9:30 en la FAU o 9:50 en Mac Iver con Alameda, donde tomamos la micro 230 en dirección al hipódromo, punto de término de la última caminata.
                Después de bajar de la micro, en el camino al hipódromo se ve una gran conflicto, de un lado, un edificio recién construido abandonado, a lo que parece debido a los estragos del último terremoto del 2010, en el otro lado de la calle se ven 3 edificios en construcción. Se nota la tendencia de seguir construyendo en vez de arreglar lo que ya está hecho, dejando así los vacíos mal preservados y desocupados en la ciudad.
                Entramos en el hipódromo e hicimos las presentaciones y orientaciones para la caminata, en este día con dos invitados, Fernanda Ruiz, arquitecta de la Universidad Católica,  en representación de un estudio en relación a los cerros islas en Santiago (http://www.santiagocerrosisla.cl/) y David Scognamiglio, del CAC (Centro de Arquitectura Contemporánea).
                Salimos del hipódromo y fuimos en dirección al estadio de futbol Santa Laura, pero allá no nos dejaron entrar, ya que están en el momento haciendo grabaciones de una teleserie. Seguimos caminando por la calle Julio Martinez Pradanos, ex Santa Laura, hasta llegar a calle México. La sensación es de un barrio tranquilo, con construcciones residenciales  de un piso con fachada continua. Encontramos en el camino una feria de alimentos, su presencia se nota antes de verla, por el olor de pescado que se reconoce.
                Las residencias comienzan a mezclarse con galpones e industrias. Tenemos la primera visión del Cerro Blanco, por el fuerte smog del aire no se ven muy bien los cerros de en frente, pero igual se ve atrás de la suciedad del aire el Cerro San Cristóbal. Siguiendo por la calle México se nota la falta de comercio de barrio, encontrados apenas en algunos pocos quioscos en la vereda, ahora es mayor aun la presencia de galpones e industrias. No tiene muchas personas caminando por la calle, este factor y el buen ancho de la vereda permite que el gran grupo camine tranquilamente. 
                Llegamos en la calle Recoleta, allá ya no se tiene más tranquilidad, el angosto de la vereda y la rápida velocidad en que pasan los vehículos hace que el camino no sea cómodo. Por esta misma calle llegamos al Cementerio general, que a pesar de su uso de fuerte carácter se inserte bien en el contexto, se mostrando también como un buen ejemplo de lugar sedentario, principalmente por su uso y escala sería muy difícil que él cambiase de lugar.

                Después de una vuelta por el interior del cementerio seguimos en dirección al Parque Nacional Cerro Blanco por la calle Santos Dumont. Nos costó lograr encontrar una subida al cerro, la primera entrada del parque que fuimos estaba cerrada, y no era permitido subir por la calle interna del cerro. Así que fuimos por un sendero de difícil subida, por la inclinación y el tipo de terreno, pero fue rápida, en esto se nota la falta de ocupación pública en el cerro, ya que su acceso es tan difícil. Llegando arriba nos sentamos en la sombra de los árboles para entonces descansar y concluir el día de caminata con una buena conversa con los invitados.